Pijas, porno y brujas

Todas las mujeres indistintamente de la clase social a la que pertenezcan follan igualmente. Las chicas pijas no son una excepción a esta norma. Así como las chonis o barriobajeras, cultas, snobs, ricas o pobres, las mujeres siguen teniendo instintos sexuales animales que las empujan a mantener sexo con quien encuentren atractivo. Sí que es cierto que las pijas merecen una mención aparte al resto y es por la hipocresía que gastan en el mundo del porno XXX. Si os fijáis bien, todas las mujeres de clase alta afirman que su clase de hombre debe ser culto, alto y sin ser excesivamente musculado. También tiene que ser educado y formal, así como atento y tener iniciativa propia. Este catálogo de preferencias que se parece más a la lista de los reyes magos es lo que piden cuando se les pregunta por el hombre de sus sueños. Pero la cruda realidad es bien distinta, porque lo que realmente les gusta y apasiona son los ciclados de gimnasio que las traten mal. Ese tipo de chico malo, gamberro, que roce con la delincuencia y las lleve por el mal camino de la vida. Con este tipo de hombres se sienten arropadas y colmadas de amor, por eso no será la primera pija que se vaya con uno de estos mendas a echar un polvo.

Pijas follando con hombres musculosos

Tener a una pija saciada sexualmente es bien fácil, un tío bestia con una polla dura y grande que se las folle duro, que las coge del pelo y las estire fuertemente mientras les golpean y dan cachetes en el culo. Ellas no quieren sexo suave, creen que es de hombres remilgados, lo que quieren es tener sexo salvaje, apasionado y sobre todo muy fogoso. Esa hipocresía es lo que convierte a las pijas en mujeres falsas, pues por delante y de cara a la galería dicen una cosa, pero por detrás a escondidas hacen otra muy distinta.

Las señoritas pijas lesbianas adineradas son mujeres que se cuidan mucho el cuerpo, por eso sus físicos son impresionantes. Suelen operarse ya que tienen dinero y sus tetas son grandes, así como sus labios carnosos de colágeno y culos subidos operados. La depilación de sus vaginas también se agradece, con la depilación láser eliminan cualquier vello púbico, con lo que el sexo anal con ellas es la mar de delicioso. Todo esto acompañado de las prendas que realcen su silueta, ropa cara de marca, tops apretados y faldas cortas. Todo esto transforma a las chicas pijas en diosas de sexo.